La representante de Jerí no puede asumir funciones porque la saliente no hizo entrega de cargo. Un desplante a la institucionalidad se vive en la sede de la Subprefectura Provincial de Cañete. La nueva autoridad máxima de la provincia, Maribel Teresa Villar Sánchez, se encuentra impedida de asumir sus funciones porque la gestión saliente ha dejado las oficinas cerradas. El desplante en el reloj: 8:00 AM: Hora en la que la nueva Subprefecta Provincial llegó para iniciar su labor; sin embargo se encontró con las puertas cerradas, sin llaves, sinpersonal y sin rastro de la entrega de cargo oficial.
¿Vínculos políticos por encima del deber?
La mirada está puesta sobre la subprefecta saliente, Katia Solano Chiok, a quien se le cuestiona por priorizar su cercanía política con la Gobernadora Regional de Lima antes que cumplir con el protocolo legal de transferencia de mando en una de las instituciones más importantes de la provincia. “La Subprefectura Provincial no es una oficina particular. Es el nexo del Gobierno Central en Cañete y hoy está paralizada por la falta de responsabilidad de quien deja el cargo